La modalidad de 24 horas sí cubre ambos. En el caso de los accidentes de tráfico, hay pólizas que doblan el capital si se produce por un accidente en circulación, independientemente de lo que pague el seguro del coche.
Un accidente puede cambiar por completo la vida de una persona. Si bien la Seguridad Social ofrece diversas prestaciones, existen algunas limitaciones y lagunas en lo que se refiere a la cobertura por lo que puede afectar la estabilidad económica familiar. Por ese motivo, contratar un seguro de accidentes personales marca la diferencia cuando se produce una invalidez, incapacidad temporal o un fallecimiento. Este tipo de pólizas están pensadas para proteger a particulares y familias, garantizando una indemnización que haga más llevadera la situación.
Un seguro de accidentes personales es una póliza que brinda una indemnización económica en caso de que el tomador o asegurado sufra lesiones, invalidez o fallecimiento. Todo ello a consecuencia de un accidente cubierto en el contrato.
El principal objetivo de esta póliza es aportar apoyo financiero en situaciones inesperadas que pueden afectar a la capacidad para trabajar, generar ingresos o mantener la estabilidad familiar.
Antes de observar todas las garantías, es conveniente conocer qué es lo que considera la ley como accidente. En el artículo 100 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro se define como una lesión corporal aquella que viene de la violencia, súbita, externa y ajena a la intencionalidad del asegurado.Además, esa lesión debe producir invalidez temporal, invalidez permanente o fallecimiento.
Por eso, una dolencia previa, una enfermedad degenerativa o una lesión que no tenga origen accidental no suele encajar dentro de esta cobertura.
Las coberturas pueden variar según la compañía, el capital asegurado y el nivel de protección contratado. Aun así, existen algunas garantías habituales en este tipo de seguros.
En caso de fallecimiento del tomador del seguro por un accidente que esté cubierto, serán los beneficiarios designados los que reciban el capital contratado. Por eso es importante revisar bien este apartado y no dejarlo de forma imprecisa.
Con estas indemnizaciones se pueden afrontar los gastos familiares y mantener cierta estabilidad económica.
Si el accidente provoca algunas secuelas irreversibles y se obtiene la incapacidad permanente, entonces el seguro pagará la indemnización proporcional al grado de invalidez reconocido; no siempre implica el cobro íntegro del capital contratado. En estos casos, la cuantía dependerá del capital asegurado y del baremo de la compañía, según el tipo y grado de secuela.
En algunos casos concretos, el seguro de accidentes incluye compensación económica diaria cuando se está de baja médica por incapacidad temporal. Es una cobertura muy interesante para autónomos o profesionales que dependen de su actividad para generar ingresos.
En estos casos, se pacta una cantidad por día de baja derivada de un accidente cubierto. Aquí hay que tener en cuenta que los primeros días se aplica una franquicia y que existe un número máximo por siniestro.
Hay ciertas compañías que incorporan también la asistencia sanitaria por accidente, en donde se incluyen gastos médicos, hospitalización, rehabilitación, fisioterapia o transporte sanitario.
En cuanto a los gastos médicos por accidente, es conveniente revisar el límite económico y si se debe atender con alguien del cuadro médico o hay libre elección.
Se trata de tres productos diferentes, por lo que es normal confundirlos. Si bien muchas veces se confunde, cada seguro tiene una función concreta.
El seguro de accidentes personales es individual y protege a una persona concreta. El capital contratado corresponde al asegurado o a sus beneficiarios, según la garantía afectada.
En el caso del seguro de accidentes para empresas es una póliza colectiva que se contrata para todos los empleados. En muchos casos se contrata porque el convenio colectivo obliga a la empresa a cubrir determinadas garantías.
Mientras que el seguro de accidentes y baja laboral se centra principalmente en las pérdidas de ingresos cuando el asegurado no puede trabajar por una baja cubierta.
Mientras que un seguro de vida protege el fallecimiento por cualquier causa o invalidez permanente. En cuanto al seguro de salud, lo que hace es brindar asistencia médica privada.
Conviene elegir un seguro de accidentes individual cuando se busca un capital propio en caso de fallecimiento, invalidez o incapacidad derivada de un accidente.
Cuando lo que preocupa es dejar de facturar durante la baja, entonces se recomienda en estos casos un seguro de baja laboral.
Y si lo que se quiere es protegerse ante cualquier causa por fallecimiento, lo mejor será un seguro de vida.
Una de las modalidades más habituales es la cobertura 24 horas que ayuda a proteger al asegurado, tanto en su vida laboral como fuera del trabajo, siempre que esté dentro de los límites de la póliza.
Si bien cualquier persona se puede beneficiar de esta protección, hay algunos perfiles para los que resulta recomendable su contratación.
Los trabajadores autónomos son uno de los colectivos más expuestos a las consecuencias económicas de una incapacidad temporal.
Si un accidente impide hacer su actividad laboral por semanas o meses, se reducirán mucho sus ingresos. Por ese motivo, es bueno tener contratado un seguro de accidentes personales que complemente las prestaciones públicas y aporte mayor tranquilidad financiera. Las coberturas muchas veces son similares al seguro de accidentes para empresas.
Cuando se trata de proteger a la familia o a la persona que más ingresos genera en particular, el seguro se convierte en una herramienta muy buena ante imprevistos.
También puede servir para afrontar gastos inmediatos, adaptar la vivienda, cubrir tratamientos o reducir el impacto financiero de la situación.
Quienes practican deportes con cierta frecuencia o actividades de riesgo, deben tener una protección extra.
En estos casos, resulta realmente muy importante revisar las exclusiones y comprobar qué actividad deportiva se encuentra cubierta en la póliza y cuáles no.
Para quienes, después de ver sus características, quieren un seguro de accidentes personales, tienen que saber que depende de cada circunstancia.
Una póliza básica puede estar entre los 30 y 80 euros anuales. Aquellas coberturas que tienen mayor capital asegurado, coberturas por incapacidad temporal o garantías ampliadas, pueden llegar a precios de entre 100 y 300 euros anuales.
El coste final del seguro dependerá de varios factores, entre los que destacan:
Evidentemente, cuanto mayor sea el nivel de protección, mayor será la prima del seguro.
Lo recomendable siempre es solicitar un presupuesto personalizado porque va cambiando según los elementos anteriores y los tramos de edad.
Con una correduría especializada como lo es MV Aseguradores recibirás el asesoramiento de expertos que te ayudarán a identificar qué coberturas necesitas y comparar las diversas opciones.
MV Aseguradores, como correduría, puede analizar soluciones de distintas compañías para encontrar una opción adecuada a cada caso. Esto te permite comparar capitales, coberturas, exclusiones, precios y condiciones antes de contratar.
Además, ayuda a evitar errores habituales, como contratar un capital insuficiente o pensar que todas las pólizas cubren las mismas situaciones.
Cuando exista un accidente, contar con apoyo en la gestión del siniestro puede marcar una diferencia importante. Saber con quién contactar en momentos así y sentirse acompañado es algo clave para resolver las incidencias rápidamente y ahorrar tiempo.
Si quieres tener un seguro de accidentes personales adaptado a tus necesidades, solicita presupuesto sin compromiso.
Recibirás asesoramiento por parte de profesionales en donde podrás comparar diversas aseguradoras antes de tomar la decisión final.
La modalidad de 24 horas sí cubre ambos. En el caso de los accidentes de tráfico, hay pólizas que doblan el capital si se produce por un accidente en circulación, independientemente de lo que pague el seguro del coche.
Sí. Cualquiera de los seguros personales o de accidentes es compatible. Simplemente, si se contrata otro seguro, la Ley de Contrato de Seguro obliga al tomador a comunicar a la aseguradora la existencia del mismo.
No existe una cifra única válida para todos los casos. Lo recomendable es valorar ingresos familiares, cargas económicas, hipoteca, hijos y nivel de protección deseado.
Como referencia, muchas pólizas permiten elegir capitales desde 30 000 euros hasta 300 000 euros, aunque dependerá de cada compañía. Lo importante es que el capital contratado tenga sentido para la situación económica y familiar del asegurado.
Corredor de seguros inscrito en el Registro de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) con la clave de inscripción J2743. Al frente de MV Aseguradores desde 2004, correduría con más de 20 años de experiencia especializada en seguros de autocaravana y camper, flotas, taxi/VTC, microcar y vehículos especiales.
Como mediador independiente, compara las pólizas de 36 compañías para diseñar coberturas a medida de particulares y empresas, y asesora personalmente tanto en la contratación como en la gestión de siniestros, conforme a los deberes de información y asesoramiento objetivo que el RDL 3/2020 exige a los corredores.